Music therapy

Music Performers

“Where words fail, music speaks.” —Hans Christian Andersen

 

Music is found in every known society and has been with us since prehistoric times. It has the power to elevate our emotions in ways few other mediums have. How often have you been going about your daily life and suddenly heard a song come on the radio that totally shifted your mood? How often do you find yourself humming along to your favorite song in the car or singing at full volume in the shower? Music can leave us feeling calmer, happier, and on occasion, sadder, but whether you are listening to music or creating it yourself, its power cannot be denied. As an expressive arts therapy modality, music can be used to help regulate our emotional state by allowing us to express thoughts or feelings that may be hard to put into words, but feel more easily accessed and expressed when sung. Music also releases endorphins in the brain, i.e. the “feel-good chemicals,” that calm our minds and bodies and make us feel happy.

 

Creating, singing, moving to, and/or listening to music all have enormously positive effects on our psyches, particularly in times of stress, as music connects with the automatic nervous system (brain function, blood pressure and heartbeat) and the limbic system (feelings and emotions). As is the case with all expressive arts modalities, one does not need to be a professional singer or musician to experience these benefits. Simply listen to what feels good to you, explore instruments freely, and make whatever sounds you feel you need to make in order to experience an emotional release. Remember, it doesn’t have to sound good to feel good! 

 

For a more structured way to use music therapeutically, Music Therapy is an established health profession in which music is used to address physical, emotional, cognitive, and social needs of individuals. As mentioned above, one of the benefits of music therapy is that it provides avenues for communication that can be helpful to those who find it difficult to express themselves in words. Music-based therapy is based on two fundamental methods – the ‘receptive’ listening based method, and the ‘active’ method based on playing musical instruments. Music therapists are trained professionals who hold a bachelor’s degree or higher in music therapy from an American Music Therapy Association (AMTA) approved college or university program.  

 

Some ways in which music can be used therapeutically (or just for fun!) are the following:

 

  • Drumming

  • Listening to live or recorded music

  • Learning music-assisted relaxation techniques, such as progressive muscle relaxation or deep breathing

  • Singing songs with live or recorded accompaniment

  • Singing songs acoustically 

  • Playing instruments, such as hand percussion

  • Improvising music on instruments or just using your voice

  • Writing the music and/or lyrics for original songs

  • Learning to play an instrument

  • Creating art with music

  • Dancing or moving to live or recorded music

  • Writing choreography for music

  • Joining a chorus and singing with others

  • Discussing one’s emotional reaction or meaning attached to a particular song or creating an art piece in response to music

 

Additional Resources:

https://www.musictherapy.org/

 

TERAPIA MUSICAL

“Donde las palabras fallan, la música habla.” -Hans Christian Andersen

 

La música se encuentra en todas las sociedades conocidas y ha estado con nosotros   desde tiempos prehistóricos. Tiene el poder de elevar nuestras emociones en formas que pocos otros médiums tienen. ¿Con qué frecuencia ha estado en su vida diaria y de repente escuchó una canción en la radio que cambió totalmente su estado de ánimo? ¿Con qué frecuencia te encuentras tarareando tu canción favorita en el coche o cantando a todo volumen en la ducha? La música puede hacernos sentir más tranquilos, más felices y, en ocasiones, más tristes, pero ya sea que estés escuchando música o creándola tú mismo, no se puede negar su poder. Como modalidad de terapia de artes expresivas, la música se puede utilizar para ayudar a regular nuestro estado emocional al permitirnos expresar pensamientos o sentimientos que pueden ser difíciles de expresar con palabras, pero que se sienten más fácilmente accesibles y expresados ​​cuando se cantan. La música también libera endorfinas en el cerebro, es decir, las "sustancias químicas que nos hacen sentir bien", que calman nuestras mentes y cuerpos y nos hacen sentir felices.

 

Crear, cantar, moverse y / o escuchar música tienen efectos enormemente positivos en nuestra psique, particularmente en momentos de estrés, ya que la música se conecta con el sistema nervioso automático (función cerebral, presión arterial y latidos del corazón) y el sistema límbico ( sentimientos y emociones). Como ocurre con todas las modalidades de artes expresivas, no es necesario ser cantante o músico profesional para experimentar estos beneficios. Simplemente escuche lo que le sienta bien, explore los instrumentos libremente y haga los sonidos que crea que necesita hacer para experimentar una liberación emocional. Recuerde, ¡no tiene que sonar bien para sentirse bien!

 

 

 Para una forma más estructurada de utilizar la música de forma terapéutica, la musicoterapia es una profesión sanitaria establecida en la que la música se utiliza para abordar las necesidades físicas, emocionales, cognitivas y sociales de las personas. Como se mencionó anteriormente, uno de los beneficios de la musicoterapia es que proporciona vías de comunicación que pueden ser útiles para quienes tienen dificultades para expresarse con palabras. La terapia basada en la música se basa en dos métodos fundamentales: el método basado en la escucha "receptiva" y el método "activo" basado en tocar instrumentos musicales. Los musicoterapeutas son profesionales capacitados que tienen una licenciatura o un título superior en musicoterapia de un programa de colegio o universidad aprobado por la American Music Therapy Association (AMTA).

 

Algunas formas en las que la música se puede utilizar con fines terapéuticos (¡o simplemente por diversión!) Son las siguientes:

 

  • Tamborileo

  • Escuchar música en vivo o grabada

  • Aprender técnicas de relajación asistidas por música, como la relajación muscular progresiva o la respiración profunda.

  • Cantar canciones con acompañamiento en vivo o grabado

  • Cantar canciones acústicamente

  • Tocar instrumentos, como percusión manual

  • Improvisar música con instrumentos o simplemente usar tu voz

  • Escribir la música y / o la letra de las canciones originales.

  • Aprender a tocar un instrumento

  • Creando arte con música

  • Bailar o moverse con música en vivo o grabada

  • Escribir coreografías para música

  • Unirse a un coro y cantar con otros

  • Discutir la reacción emocional de uno o el significado asociado a una canción en particular o crear una obra de arte en respuesta a la música.